Nuestro Colegio, impulsado por el espíritu de servicio con el que surgió, pretende formar personas para la vida. Para ello trabajamos con un estilo educativo cuyos rasgos más característicos marcan nuestra pedagogía:

  •  Optamos y nos comprometemos con valores éticos y morales que transforman nuestra vida y nuestra sociedad.
  •  Valoramos la presencia del educador como parte esencial en el proceso de crecimiento del alumno; con cercanía, acompañamiento, entrega personal de tiempo y cordialidad.
  • Buscamos una educación personalizada, que acompañe a cada alumno según sus necesidades, que cree un ambiente humano que favorezca la maduración personal.
  • Atendemos de forma destacada a los alumnos que se encuentran con mayor dificultad y promovemos la integración de aquellos alumnos socialmente desfavorecidos y/o con algún tipo de discapacidad.
  • Desarrollamos una metodología abierta y flexible que en cada momento se adapta a las necesidades existentes y que incorpora las innovaciones didácticas que mejoran la calidad educativa.
  • Procuramos que cada alumno desarrolle al máximo sus capacidades intelectuales e insistimos de forma especial en la laboriosidad, el sentido práctico y la constancia.
  • Detectamos los intereses del alumno y le orientamos hacia los que consideramos más adecuados para su desarrollo y maduración.
  • Proyectamos nuestra acción educativa más allá del aula y del horario lectivo a través de actividades extraescolares, abriendo la escuela a la vida y al entorno.